La comunicación en pareja es unos de los pilares de nuestra relación y, por ello, debemos aprender a cuidarla y mejorarla, siendo el momento ideal, los periodos del año en los que pasamos mucho más tiempo en casa con la familia y la pareja, cuando nuestras rutinas cambian y dejamos atrás nuestras responsabilidades y obligaciones laborales para pensar, sentir y actuar de forma diferente. De modo que un momento ideal para autocuidarnos y para cuidar nuestra relación, es cuando estamos de vacaciones, aprovechando que dejamos atrás ciertas responsabilidades para dar paso a actividades que nos aportan bienestar o relajación y, además, disponemos de tiempo para dedicar a otras facetas de nuestra vida, como es la pareja.
Y es que todo ello se traduce en que disponemos de más tiempo para dedicárselo a nuestra relación y, por supuesto, mucho menos estrés y ansiedad, que se debería asociar a un tiempo de mejor calidad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, el hecho de salir de la rutina y tener mucho más tiempo en pareja, no siempre es algo positivo, ya que, el aumento de tiempo compartido con la pareja puede sacar a la luz tanto lo que más nos gusta de nuestra pareja, como lo que menos, y con ello provocarnos situaciones de depresión o tristeza, ansiedad, desmotivación etc.
Por ello es muy importante saber cómo aprovechar este tiempo libre para que, la mayor disponibilidad de tiempo, se convierta en una oportunidad para mejorar tu relación en pareja y en, definitiva, tu felicidad. Para ello una de las principales herramientas que tenemos a nuestra disposición y que deberíamos trabajar es la comunicación en pareja, un factor clave y que hoy en este post te voy a ayudar a trabajarla y a conocer cómo puedes utilizarla como una de las claves para que la relación funcione mejor.
Comunicarnos significa intercambiar mensajes con otra persona o personas, con la intención de conectar con ellas y compartir alguna idea, valor, emoción, meta, etc.
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¿Qué es la comunicación de pareja?
La comunicación en pareja es la clave para la salud mental y el bienestar de una relación, ya que te permite conocer lo que es importante para el otro. No se da nada por sentado sino que cualquier tema, por difícil que parezca de hablar, se habla.
Comunicarnos significa intercambiar mensajes con otra persona o personas, con la intención de conectar con ellas y compartir alguna idea, valor, emoción, meta, etc.
De modo que la comunicación en pareja supone hablar, preguntar, responder, escuchar, discutir, asentir, negociar, lo que viene a ser compartir nuestra rutina diaria, pudiendo expresar y conocer los pensamientos, reflexiones e interpretaciones sobre cualquier cuestión que pueda surgir.
Para ello lo mejor es usar un lenguaje que nos permita expresar lo que pensamos, intercambiando un mayor número de emociones generadoras de sensaciones agradables como pueden ser el aprecio o la alegría, a la vez que nos ayuda a no mantener emociones generadoras de sensaciones desagradables como son el enfado o la tristeza y ayuda a fortalece nuestros vínculos.
Así que lo que realmente importa, no es el momento en el que te encuentres, ya que lo verdaderamente importante es aprender a hablar tanto de las cosas que nos gustan y nos generan felicidad, como de aquellas situaciones que no nos resultan agradables y nos gustaría cambiar
¿Qué factores influyen en la comunicación en pareja?
A grosso modo se podría decir que hay varios factores que influyen en la comunicación en pareja pero, uno de los principales factores son los años de relación, que pueden afectar en gran medida a la comunicación en la pareja y no debemos menospreciar la importancia de este factor, ya que los problemas de comunicación comienzan cuando la rutina diaria se ha adueñado de tu vida, lo que se traduce en que dedicas tu tiempo de conversación a hablar más sobre asuntos del día a día, como puede ser el trabajo o los hijos y, en cambio, dejas de tratar otros temas también relevantes como es lo que cada miembro de la pareja piensa y siente, que al fin y al cabo es la información que te ayuda a conocer más tu pareja y saber qué necesita, lo que hará que la relación siga avanzando.
Pero por otro lado, también hay que tener en cuenta que, la facilidad para comunicarse de forma eficaz depende mucho de cómo se encuentra la pareja en ese momento. Es decir, independientemente del tiempo que lleves con tu pareja, cuando te encuentras en un momento estable, feliz y en el cual os sentís unidos, es más fácil mantener una buena comunicación porque esta se da en un ambiente relajado y las emociones que ambos miembros de la pareja experimentan serán más bien agradables, así que es el escenario perfecto para que reine la paz y la armonía.
Además el poder compartir la propia felicidad y la felicidad del otro, sentirnos plenos y satisfechos emocionalmente, el cuidado mutuo de la pareja, saber que alguien se preocupa por ti… Todo esto que experimentas en estos momentos de felicidad en pareja ayuda a mantener una buena salud mental.
Si por el contrario estás pasando por una mala racha y consideras que nos estás en un buen momento en tu relación, es más probable que discutáis y aprovechéis cualquier momento para reprocharos problemas que lleváis arrastrando desde hace tiempo. Este tipo de situaciones generan mucho estrés y ansiedad a nivel individual provocando que tu salud mental y el vínculo de la pareja se debiliten.
Pero ten en cuenta que, estos son solo algunos de los factores que influyen en la comunicación de pareja, pero todo ello se ve afectado por una serie de errores que cometemos a la hora de mantener una conversación en pareja. De modo que si no buscas el origen y una solución a estos problemas de entendimiento, los errores de comunicación se vuelven una costumbre, una rutina y, con el paso del tiempo, nos vemos atrapados en una situación difícil de superar.
Así que lo que realmente importa, no es el momento en el que te encuentres, ya que lo verdaderamente importante es aprender a hablar tanto de las cosas que nos gustan y nos generan felicidad, como de aquellas situaciones que no nos resultan agradables y nos gustaría cambiar.
Por todo ello, el primer paso para mejorar tu comunicación en pareja sería conocer los errores de comunicación más comunes en la pareja, de manera que puedas aprender a detectarlos y cambiarlos por otras formas de comunicación más acertadas.
Y es que la mayoría de los problemas de pareja surgen por no escucharse realmente uno al otro o por no hablarse adecuadamente, si no que se atacan, insultan, humillan, gritan, etc. También puede suceder que eviten la comunicación como una manera de castigar al otro, ignorándolo.
Errores que impiden una buena comunicación
Como hemos dicho anteriormente los problemas aparecen cuando cometemos errores de comunicación graves, que nos llevan a no entendernos, no conocernos y no respetarnos, deteriorando la relación.
Y es que la mayoría de los problemas de pareja surgen por no escucharse realmente uno al otro o por no hablarse adecuadamente, si no que se atacan, insultan, humillan, gritan, etc. También puede suceder que eviten la comunicación como una manera de castigar al otro, ignorándolo.
Así que si queremos mejorar nuestra comunicación en pareja tendrás que tener en cuenta que no debes cometer los siguientes errores:
1. No hablar con claridad
A veces se tiene miedo a expresar las emociones o sentimientos por la reacción de su pareja, esto se debe a que en otras ocasiones ha hablado de cómo se siente y la respuesta han sido críticas y dudas que han desencadenado en peleas, por lo que acaban pensando, que lo más beneficioso es callar y evitar una nueva discusión.
Pero se supone que debemos tener total confianza con nuestra pareja para tratar cualquier tema de manera cómoda, pero esto no siempre es así. A veces nos encontramos con asuntos que consideramos peliagudos, ya sea por la vergüenza que tenemos, por lo incómodo que nos resulta o porque simplemente nos provoca malestar.
Independientemente de las emociones que nos puede suscitar este tema, si es algo a lo que andas dando vueltas en tu cabeza lo mejor que puedes hacer es sacarlo fuera e intentar buscarle una solución. Eso sí, cuando te decidas a tratar ese tema complicado con tu pareja empieza hablando claro y olvídate de insinuar nada.
Estamos insinuando cuando hablamos de manera confusa y esperamos que nuestro mensaje sea interpretado o más bien adivinado por nuestro interlocutor. Pero esto no es posible porque el interlocutor no tiene una bola de cristal o dotes adivinatorias.
Cuando insinuamos, la otra persona puede interpretar cualquier cosa menos lo que nosotros queremos decir. No importa cuánto tiempo lleves de relación con esa persona o cuánto creas que te conoce, lo mejor siempre es ser claro y expresar lo que queremos sin dejar que el otro lo adivine. Te ahorrarás tiempo y disgustos.
Y, en definitiva, esto es lo que hace un buen comunicador, decir lo que piensa, lo que siente sin atacar a la otra persona y buscando soluciones para seguir creciendo tanto en pareja como a nivel individual.
2. No Analizar la situación antes de empezar
Empezar una conversación difícil yendo al grano sin pararte a pensar en ciertos detalles no es lo más adecuado. Este tipo de conversaciones requieren de una pequeña preparación por tu parte. Lo primero a tener en cuenta es saber cuándo decir las cosas y de qué manera hacerlo. Ten en cuenta que no todos las personas nos levantamos siempre con una sonrisa o hemos tenido un día bonito.
Puede que tu pareja no se sienta bien, haya tenido un mal día o que también ese tema lo agobie o le de miedo igual que a ti, por lo que es importante analizar el contexto y el estado de ánimo de la persona receptora de nuestro mensaje.
La ira, el estrés o la tensión pueden jugarnos malas pasadas y hacer que nos precipitemos y seamos impulsivos en nuestras conversaciones soltando palabras dañinas que en realidad no queríamos decir. Así que, más vale estar relajados, tener paciencia y dejar la conversación para un momento en el que nos encontremos con más calma y experimentemos emociones que nos generen sensaciones agradables, porque nos ayudara en nuestra conversación.
Una comunicación importante necesita un sitio y una hora adecuados. Y sobre todo, que sea privada. Un truco para saber cuándo y dónde discutir o tratar un tema con delicadeza, es pensar que en lugar de hablar vas a desnudarte. ¿lo harías en un lugar público? Pues si tu respuesta es no, tampoco es sitio para comenzar una discusión, mejor dejarlo en un plano más íntimo.
3. No escuchar
Imagínate que tienes algo importante que decir y en lugar de mantener una conversación con otra persona mantienes un monólogo contigo mismo porque la otra persona no te está escuchando, de aquí surgen grandes conflictos.
Por el contrario, si escuchamos podremos detectar de una manera más adecuada lo que se nos dice, que es el primer paso para llegar a comprenderlo.
Entonces cuando no escuchamos ¿qué estamos haciendo? Hacemos como que escuchamos pero en realidad estamos pensando en qué vamos a decir.
4. Gritar.
Otra de las interferencias presentes en la comunicación son los tonos demasiado elevados de nuestros mensajes o los gritos. Si en medio de una charla comienzas a a gritar, no esperes una buena respuesta.
Lo mejor es parar y pensar cómo estás diciendo las cosas. Por muy enfadado que estés, o creas que es una batalla perdida, recuerda este dicho: “no levantes tu voz, mejora tu argumento”.
5. Suponer
Suponer es crear una historia con tus percepciones personales, creer que adivinas lo que la otra persona tiene en su cabeza ¿Realmente crees que porque conozcas a esa persona durante mucho tiempo puedes tienes dotes adivinatorias sobre ella y no necesitas escuchar lo que intenta decirte? Cuando te des cuenta de que estás suponiendo información, cambia el suponer por preguntar, es la mejor opción.
6. Recurrir al pasado
Uno de los mayores obstáculos en la comunicación es recurrir en un discusión a experiencias pasadas enquistadas para recordar al otro que no es perfecto o el daño que nos hizo.
Céntrate en el tema que quieres tratar en el momento presente, en lo que ha ocurrido ahora y no empezar a sacar trapos sucios u opiniones silenciadas que no sacamos a la luz en su momento.
Si hay algo del pasado que todavía no está resuelto sería buena idea elegir un momento para solucionarlo, pero ahora no.
7. No considerar el punto de vista de tu pareja
La empatía es la capacidad que tenemos las personas para ponernos en los “zapatos del otro” y tratar de ver las cosas desde su punto de vista dejando de imponer nuestras creencias e ideas acerca de alguna situación. Las personas empaticas pueden hacer esto con mucha facilidad y suelen adentrarse en el mundo interno de la otra persona llegando a percibir realmente la manera en la que se pueden estar sintiendo.
Conocer el punto de vista de la pareja nos ayuda no solo a conocer más profundamente a la persona que amamos, también nos permite construir canales de comunicación adecuados; en los que se reducen las malas interpretaciones y los malentendidos
La falta de empatía en la pareja ocurre precisamente porque una o ambas partes no está acostumbradas a adentrarse en el mundo de la otra persona y a reconocer lo que necesitan o desean. Muchas veces ocurre esto de manera inconsciente y uno o ambos piensan que siempre se ponen en el lugar del otro cuando en realidad están poniendo primero sus propios intereses
Es importante prestar atención a esto, y proponerse la tarea de ponerse en los zapatos del otro para realmente entender lo que quiere decir, y para que la persona que expresa se sienta comprendida y no ignorada.
Como ya hemos mencionado, es muy importante tener en cuenta que cada miembro de la pareja piensa, siente y actúa de una manera determinada porque ha tenido a lo largo de su vida unas experiencias y vivencias diferentes, estas van sumando y eso nos va conformando como personas. Por ello nos podemos encontrar parejas donde cada uno tiene sus propias necesidades y expectativas que no tienen por qué coincidir con las del otro y esto es algo normal. Pero el hecho de que seamos personas diferentes, no significa que no podemos llegar a tener una relación armoniosa y saludable, lo cual requiere un gran esfuerzo continuo y constante, pero es un objetivo recomendable y alcanzable. .
Una vez que conocemos los errores que no debemos cometer para no tener una mala comunicación de pareja es mucho más fácil llegar a mejorarla y que ello se traduzca en una mejor relación de pareja y mayor felicidad.
Aquí te dejo unos consejos que te ayudarán a hacer un cambio en cómo te expresas para conseguir una comunicación fluida con tu pareja, ya que mejorar la comunicación es importante:
¿Cómo mejorar la comunicación en pareja?
Si estas cansado de que cada vez que intentas tener una conversación con tu pareja acaba en discusión, o nunca conseguís llegar a un punto en común, no te preocupes porque todos nos podemos equivocar y tener un enfoque hasta ahora erróneo, pero eso no quiere decir que tenga que ser así siempre.
Aquí te dejo unos consejos que te ayudarán a hacer un cambio en cómo te expresas para conseguir una comunicación fluida con tu pareja, ya que mejorar la comunicación es importante:
1.- Respeta el espacio personal.
Cuando se produce un conflicto, las personas lo gestionamos de formas diferentes. Así que vale la pena analizar las dos principales formas en nos enfrentamos a los conflictos en la pareja. Las dos maneras te pueden llevar a encontrar una solución a las diferencias que vayan surgiendo en la relación, porque con ambas buscaras tu bienestar emocional, ya sea de forma individual o en tus relaciones con lo demás, y lograras encontrar un equilibrio.
2.- La autorregulación emocional.
Se refiere a cuando tras una pelea en pareja te alejas del conflicto porque necesitas tiempo para pensar y decidir cómo afrontarlo. Por ejemplo, cuando discutimos con la pareja podemos necesitar un rato para saber qué siento y poder asimilarlo o digerirlo de algún modo, ya sea haciendo deporte, escuchando música o simplemente estar en silencio y a solas.
Es decir, hacer todo aquello que te permita reconocer tus emociones, reflexionar sobre ellas y aprender a gestionarlas. Por supuesto, dependiendo de cada emoción quizás necesitemos un canal determinado o una solución distinta. Así que si uno de los dos prefiere aplazar la resolución, se debe pactar un momento más propicio para los ambos y este hay que respetarlo.
3.- La corregulación emocional.
Si tu intención ante una pelea con tu pareja es resolver el conflicto al momento a través del intercambio de pensamientos e ideas. Por ejemplo, cuando tenemos un conflicto con alguien y somos capaces de encontrar un modo eficiente de resolver la situación de malestar o enfado que se ha generado a través de la conversación o con un gesto, una sonrisa, un guiño, una disculpa o acercamiento.
Otra manera de corregularse sería quedar con una tercera persona para distraernos y conversar acerca de aquello que nos ha hecho sentir mal, con el fin buscar una vía de resolución a nuestra situación de conflicto con alguien a quien queremos.
4.- Utilizar los «mensajes yo».
El objetivo es hablar desde nuestro punto de vista sin acusar de forma innecesaria a otra persona. Recuerda que quieres hablar de algo que te preocupa o que es importante para ti y no de echar la culpa de algo a alguien. Por eso no es lo mismo decir “hay que ver que no me has mandado un mensaje en todo el día para preguntarme como estoy, solo piensas en ti, eres un egoísta”, con este tipo de mensajes estamos acusando a la otra persona.
En cambio si decimos «Yo me siento triste porque no me has mandado un mensaje para preguntar como estoy”, de esta forma estamos diciendo como nos sentimos sin que la otra persona se sienta atacada.
5.- No generalizar
Evitar utilizar expresiones del tipo todos, siempre, nunca o nada porque da lugar a reproches normalmente infundados. Por ejemplo, “Siempre haces lo mismo”, “nunca recoges la mesa”, “nada de lo que dices tiene sentido”. Puede que parte del mensaje que estés transmitiendo sea cierto, pero habitualmente son una generalización y no un hecho objetivo.
Por tanto, es aconsejable transmitir la información lo más objetivamente posible. Así que puedes decir “hoy se te ha pasado recoger la mesa después de la cena”, céntrate en un hecho concreto.
6.- Usa verbos emocionales
Los verbos emocionales son todos aquellos que describen emociones como son: amar, odiar, sentir, envidiar, emocionar, apetecer, preocupar, ilusionar o disgustar. Si los incorporas en tu discurso te ayudará a poner nombre a lo que sientes y tu pareja te podrá entender mejor y ponerse en tu lugar.
7.- No reprochar
Utilizamos el reproche con frecuencia cuando queremos quejarnos de algo que no nos gusta de la otra persona; cuando nos sentimos frustrados porque su comportamiento nos molesta y esperamos que, a través de la crítica, nos escuche y cambie su forma de actuar.
Pero ¿Qué sientes cuando alguien te reprocha algo de mala manera, sobre todo cuando se trata de personas a quienes amas, como por ejemplo tu pareja? ¿Cuál es tu reacción? Normalmente, quien recibe el reproche se siente atacado y su reacción inmediata suele ser de defensa. Varía mucho decir “te veo frío conmigo ¿Qué pasa?” que decir “ya estoy cansado de hablar solo, nunca me escuchas”. Mejor la primera opción que es la que te facilitará la comunicación.
Con la crítica se forman unas lagunas cada vez más profundas en la relación porque se comienzan a evadir esos momentos de comunicación efectiva, al no ser capaz de decirte amablemente lo que me molesta sin criticarte por ello. Y cuando la comunicación no fluye, la frustración toma el mando y las criticas comienzan a volverse recurrentes, intensas y producen daños que luego, son difíciles de reparar.
8.- Hablar de comportamientos y no de personas.
Si tu intención es decir a tu pareja que se ha comportado de manera poco adecuada, es importante decírselo sin juzgarla ni etiquetarla. Recuerda que lo que te ha molestado ha sido la forma concreta en que tu pareja ha actuado en un momento concreto de vuestra relación. Por ejemplo, evita decir “eres un necio” porque es un ataque hacia su persona, mejor di “te has comportado con mi sobrina de una manera estúpida y me he sentido avergonzada” esta manera le ayudará a ser consciente de lo que ha hecho.
Una vez conocidos todos estos errores y llegado a este punto, te puedes llegar a preguntar cómo hago yo para hacer todo esto y aprender a hacerlo correctamente, no te preocupes, para ello está a tu disposición la terapia de pareja.
Así que si quieres iniciar un proceso de terapia de pareja, yo te puedo acompañar y guiar para conseguir mejorar la comunicación y que en poco tiempo empieces a ver los cambios en tu vida.
¿Cómo te puede ayudar la terapia de pareja a superar los problemas de comunicación?
Muchas veces las parejas descubren que no saben resolver sus problemas de comunicación por sí mismas. En estos casos, es conveniente acudir a un psicólogo especializado en terapia de pareja. Este tipo de intervenciones dotan a la pareja de herramientas para manejar una situación tan difícil como esta.
Una terapia de pareja adecuada os puede brindar estrategias de comunicación eficaz. Aprenderéis a escuchar al otro, a expresaros de forma clara, respetuosa y asertiva, y como consecuencia de vuestro cambio de actitud la relación se afianzará
Estos son algunos de los principales procesos en los que la terapia de pareja se aplica para dar salida a esos problemas de comunicación en una relación.
1. Puesta en práctica de la asertividad
La asertividad es una habilidad social que nos permite expresar nuestros sentimientos y pensamientos de una manera honesta sin herir los de los demás, algo fundamental en toda relación. Esto se hace teniendo en mente la idea principal a comunicar y fijando momentos en los que esta debe ser expresada claramente en un tiempo mínimo, aunque teniendo en cuenta que no hay que herir emocionalmente sin motivo a la otra persona.
La comunicación asertiva en la pareja se practica todos los días con pequeñas acciones sencillas. Una vez incorporada a nuestra rutina comunicativa nos permitirá que ante una discusión salgamos con una solución al problema y no heridos por los reproches.
2. Desarrollo de la escucha activa
La escucha activa consiste en una forma de comunicación que demuestra al hablante que el oyente le ha entendido. Aprender a escuchar para poder entender y llevar a cabo una comunicación fluida es fundamental.
3. Gestión de las discusiones desde una lógica constructiva
Para evitar que cada vez que se discute sobre algo el diálogo se convierta en una lucha de egos y en un intercambio de reproches, es necesario tomar consciencia de que cuando queremos hablar sobre algo que no nos ha gustado podemos hacerlo sin convertir la conversación en un enfrentamiento.
4. Interiorización de los patrones comunicativos del otro
Es necesario conocer muy bien el estilo comunicativo al que tiende la otra persona para adaptar a este nuestra interpretación de lo que dice o hace. Esto no implica aferrarse a un estereotipo rígido acerca de cómo piensa esa persona, sino que más bien se basa en las actitudes generales, los valores éticos de lo importante para el otro, y el grado en el que puede haber una diferencia entre lo que piensa y siente y lo que comunica explícitamente.
Así que si quieres iniciar un proceso de terapia de pareja, yo te puedo acompañar y guiar para conseguir mejorar la comunicación y que en poco tiempo empieces a ver los cambios en tu vida.
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